7.7.16

Tú y yo no somos de esa gente buena que aparece en los poemas, ya que estamos hechos de la misma materia que incrementa los incendios

de la misma sustancia que le escurre por la nariz a los conejos muertos a palos

tengo la seguridad de que tenemos el mismo tipo de sangre podrida

—somos la cal que asesina todo—

el viento envenenado que se pega a la piel de las manzanas