17.9.17

Vivir consiste en ir perdiendo cosas:
el timón del aire en los cabellos, los amores,
los recuerdos, los remos de los días felices.

Al decirles adiós con la mano dejamos
en el aire la cáscara de la despedida,
vemos pasar sin nadie las bicicletas
camino del óxido, ardiendo sin sonido.

Otros inviernos han cegado las linternas,
apagado los prismáticos y nos hallamos más lejos.

La cerveza de jengibre la bebió el sol del ocaso
y el pastel de carne, como a la infancia,
se lo han comido las moscas.


/Última mirada a la isla de Kirrin/